En el Salón de Guinebra del 1952 aparecía el antecesor del TR3, el TR2. El cual se empezaría a fabricar en el 1953 en las factorias Canley, con un motor 1.991 cc y 90 Cv. En 1954 el modelo sufre pequeñas variaciones de diseño en las puertas (ya no llegan hasta el suelo) y se crea la "capota dura", especialmente diseñada para todos aquellos propietarios que participan en las diversas competiciones deportivas con sus automóviles particulares.
Triumph TR2
Finalmente, en el 1955 el TR2 cambia su denominación, pasando a llamarse TR3. Se incorporan ligeros toques estéticos y mejoras en el rendimiento del motor. El hueco delantero se tapa con una nueva parrilla y el motor sube de 90 a 95 CV, gracias a la utilización de conductos de admisión más largos y carburadores SU de mayor tamaño. ganando 5 Cv y modificando entrada de aire delantera.
El Triumph Roadster TR3, fue diseñado con la idea de sacar al mercado un deportivo inglés que no fuera excesivamente caro, pero con toda la clase y prestaciones que se podían pedir para un deportivo de alta gama. Ésto se consiguió gracias a una mecánica espartana. El hecho de que sea técnicamente sencillo y que no aporte casi nada nuevo (fue el primer coche ingles de serie en montar frenos de disco en la parte delantera a partir de 1956) tiene bastante más importancia de lo que parece. Esta sencillez es más una ventaja que una desventaja, puesto que hace de este descapotable un coche muy robusto y sencillo de reparar, cuyos repuestos resultan fáciles de localizar y a precios razonables. Estos motores no exigen mucho más mantenimiento que llevar el sistema de refrigeración en buen estado, especialmente la bomba de agua, y sus dos carburadores bien ajustados. En el caso de que haya que repararlo, la operación resulta relativamente sencilla, ya que el motor se saca con facilidad del vano motor y el hecho de llevar camisas y pistones ayuda bastante a montarlo con facilidad.
Estéticamente, predominan las formas redondeadas, junto con una gran toma de aire frontal y su diseño descapotable, creado para disfrutar de la conducción en carretera. En su interior, destaca un gran volante que, aparentemente, no ayuda mucho a la comodidad, aunque en realidad no es asi. El salpicadero es muy completo, destaca la ausencia de palancas y una palanca de embrague bastante corta.
La conducción de este deportivo se caracteriza por sufir pérdidas de adherencia, provocadas por el diseño de la suspensión, sobre todo en carreteras bacheadas. La situación mejora con carreteras mas equilibradas, aunque sigue produciendose este efecto de sobrevirado, unido a la potencia que porporcionan las marchas cortas, hacen que su conducción sea divertida y deportiva. Destaca en este coche la incorporación de la palanca de overdrive, usada para alargar las marchas en vías rapidas sin revolucionar en exceso el motor. Gracias a él, se pueden mantener cruceros altos, al menos todo lo que permite el confort del coche, sin temor a castigar el motor. De hecho, con un desarrollo final con el overdrive conectado, lo que supone llevar un desarrollo final de casi 40 km/h a 1.000 rpm, podremos viajar a 120 km/h sin que el motor apenas pase de las 3.000rpm.
Dado el éxito del TR3, los técnicos de la firma trabajaron de cara a una nueva versión destinada al mercado americano. En el verano de 1957 el TR3 cambia de cara sin mucha publicidad. La parrilla delantera se alarga hasta las aletas y se colocan en sus extremos los pilotos de señalización. Los faros se dejan en una posición menos prominente y aparece el nombre de Triumph en el capó. También se instalan manillas exteriores en las puertas y el capó, y los intermitentes traseros se colocan a ambos lados del hueco para la rueda de repuesto. Esta versión se llamará oficiosamente TR 3A.
Con la década de los 60 las ventas del TR3 empiezan a descender y el grupo Standard-Triumph comienza a tener serias dificultades económicas. El resultado es que la marca pasa a manos de Leyland, que decide buscar un sucesor al TR 3 (el TR4 diseñado por Michelotti). Pese a este hecho, el mercado americano continuó demandando el TR3, razón por la cual Triumph hace un pequeño esfuerzo y en 1962 produce 530 ejemplares del TR 3B con el motor de 1.991 y otros 2.801 con la cilindrada del TR4.
Galería de ayer

Triumph TR3 (Darville) #10 / Healey (Jennings) #11
Sebring 1959. TR3 y Ferrari
Fuente:
http://trclub-spain.com/index.php


